Encuentros
¡Te invitamos a un encuentro! Haz clic aquí para conocer la fecha del más próximo
Noticias
Ahora ya puedes accesar a la sección de noticias. Haz clic aquí para leer las reseñas de los eventos más importantes que han sucedido en esta sede de Agua Viva
Señor, soy tuyo. Cualquiera que sea el costo, que tu voluntad sea hecha en mi vida. Me doy cuenta de que no estoy en la tierra para hacer lo que yo quiera o buscar mi propia realización o mi propia gloria. No estoy aquí para satisfacer mis deseos, para aumentar mis posesiones, para impresionar a las personas, para ser popular, para probar que soy alguien importante o para promoverme a mí mismo. Ni siquiera estoy aquí para ser competente o tener éxito de acuerdo con las normas humanas. Estoy aquí para agradarte.
Me ofrezco a ti, porque tú eres digno. Todo lo que soy o espero ser, te lo debo a tí. Soy tuyo por creación, y cada día recibo de tí vida y aliento y todas las cosas. Y soy tuyo porque me compraste, y el precio que pagaste fue la preciosa sangre de Cristo. Solamente tú, el Dios trino, eres digno de ser mi Señor y dueño. Me entrego a ti, mi misericordioso y glorioso Padre celestial; al Señor Jesús, quién me amó y se dio a sí mismo por mí; al Espíritu Santo y su misericordiosa influencia y su poder.
Todo lo que soy y todo lo que tengo te lo doy a ti.
Te doy toda rebelión que haya en mí, que resista el hacer tu voluntad. Te doy mi orgullo y mi dependencia propia, que me dicen que puedo cumplir tu voluntad en mi propio poder, si me esfuerzo lo suficiente. Te doy mis temores, que me dicen que nunca podré hacer tu voluntad en ciertas áreas de mi vida. Te permito que me impartas la energía necesaria para crear en mí, momento a momento, tanto el deseo como el poder para cumplir tu voluntad.
Te doy mi cuerpo y cada uno de sus miembros, todo mi ser interior: mi mente, mi vida emocional y mi voluntad; mis seres queridos, mi matrimonio o mis esperanzas de un matrimonio, mis habilidades y dones, mis puntos fuertes y débiles, mi salud, mi posición social (alta o baja), mis posesiones, mi pasado, mi presente y futuro, cuándo y cómo iré a mi hogar celestial. Estoy aquí para amarte, para obedecerte, para glorificarte. ¡Oh mi amado, que yo sea un gozo para ti!
Extracto del libro "31 días de alabanza" por Ruth Myers
Ésta semana en Agua Viva